False Hero: por fin un soulslike que cambia su fórmula
Fui de aquellos que pudo disfrutar de Demon's Souls en su momento y le encantó, y desde entonces, he ido siguiendo las diferentes obras del género soulslike, incluidas las de otros estudios. Me encantan los juegos de From Software, sí, pero también le doy la oportunidad a otros estudios como Koei Tecmo con Nioh, Neowiz con Lies of P, Deck 13 con The Surge y, por supuesto, a los indies.
Es aquí donde entra False Hero, un título que, si bien me llama visualmente (ya sabéis, me encantan los visuales estilo PS1), también resulta cambiar la fórmula del soulslike para darle un toque muy original.
False Hero no va de clases ni atributos
Sin lugar a dudas, lo que más destaca de False Hero es que no escoges una clase ni subes de nivel para mejorar, sino que se basa en aprender las artes de combate enemigas. Si queréis algo de referencia, sería similar a lo que hacen los últimos títulos de Castlevania, en los que absorbemos las almas enemigas para usarlas a nuestro favor. Aquí la diferencia es que tendremos que matar al enemigo repetidas veces para conseguir varias veces el conocimiento y aprender la habilidad. Las habilidades de los jefes, sin embargo, las aprendemos de una.

Pero bueno, antes de seguir, explicar que la jugabilidad es, en el fondo, la que se puede esperar de un juego de este estilo. Tienes tu vida, tu estamina y el equivalente al maná, tus esquivas y tus frames de invulnerabilidad. Quizás la mayor diferencia es que, al menos en la demo, el equipamiento es puramente estético y solo hay un arma: la espada.
El juego lo que busca es que gestiones bien la concentración (maná) y la resistencia en combate. Atacar con la espada consumirá resistencia, mientras que usar las artes enemigas, concentración. Sin embargo, recuperas concentración cada vez que aciertas un golpe, así que te motiva a querer tener un combate agresivo, pero medido en acciones defensivas. De hecho, aparte del movimiento de esquiva, algunas habilidades permitirán esquivar también, o el parry especial a los ataques con aura roja.

Más Bloodborne, menos Dark Souls
Por lo que he escrito, creo que ya os podíais hacer a la idea. El juego diría que apunta más a un combate estilo Bloodborne donde arriesgar tiene mucho beneficio si sale bien, pero si sale mal, estás muerto. Si atacas, podrás atacar más y con artes, pero si te golpean, las tornas cambian rápido. Con los enemigos normales, digamos que no hay mucho problema si has dominado un poco las mecánicas, pero los jefes... Esos ya son otra cosa.

Reconozco que mi mentalidad básica de jugador de Souls a veces me traiciona, pero los jefes de este juego han sido un buen ejercicio de paciencia. No son difíciles per se, pero sí que es cierto que requieren de una buena práctica y observación de patrones. Por ejemplo, el primer jefe lo hice a la primera, de verdad, pero el segundo jefe, no sé por qué, adopté una mentalidad más de "souls" y, bueno, comí bastante suelo, pero finalmente se pudo.
Es uno de esos juegos en los que vas a depender mucho más de tu habilidad a los mandos que por el hecho de llevar la build más rota, porque apenas hay factores de desarrollo. Solamente se pueden subir las habilidades enemigas y equipar hasta 3 habilidades pasivas que encontraremos por ahí. En la demo, eso sí, solo 1.

Todos ellos los descubriremos a base de explorar sus niveles, bastante bien llevados con las conexiones y atajos pertinentes entre zonas, algo que se agradece. Pero lo mejor es que explorar se recompensa bastante bien, con objetos de mejora, pergaminos de habilidad pasiva especiales, nuevos atajos y todas esas cosillas de un buen soulslike.
Su mundo me llama bastante
Uno de los grandes puntos de este tipo de juegos, y que suele causar más o menos impacto, es el cómo está desarrollado su mundo. La historia de False Hero, en resumidas cuentas, es que la muerte ha llegado para llevarse por delante estas tierras, pero una profecía dice que un héroe se alzará y, con el poder de la máscara, salvará al mundo... o no. Una de las cosas más fantásticas es que podremos decidir si salvar o no a las diosas y restaurar la vida, o ser adalides de la muerte y ponerle fin a todo.

Por otro lado, me gusta su apartado visual/artístico. Partiendo de la base de que todo lo que tenga un aspecto mínimamente retro me gusta, False Hero tiene un buen diseño, tanto con el texturizado y modelado, como con la construcción de su mundo. Y es que desde la primera parte, con toques más "divinos", hasta la fase final de la demo, que es un pantano asqueroso, tiene como ese toque de magia y misticismo de un buen RPG.
Además, algo que no he dicho todavía es que desde el primer momento del juego podemos hablar con algunos NPCs que rondan por ahí. ¡Y tienen voz! Vale, sí, en inglés, pero siempre es un gran punto de inmersión. Y la banda sonora también cumple de manera fantástica, especialmente en los jefes, que son los puntos más clave.

Bueno, no me voy a liar más, porque al final me voy a las 1000 palabras, y me he prometido llevar esta página de chill. Mi última recomendación es que aprovechéis y juguéis la demo disponible en Steam.


