El equipo de Badger Punch Games nos trae Roguecraft DX, una propuesta que realmente está diseñada para una Amiga, pero como estamos en pleno 2026, también se puede disfrutar en diferentes plataformas, en este caso, Steam. Eso sí, esto no quita que, en cuanto a diseño, busque algo más relacionado con los juegos de la época de Amiga que actuales. Y la verdad, esto es la parte de su magia.
Roguecraft DX es un roguelike sencillo, pensado más para gente que quiere echarse una partida relativamente rápida sin buscar mucha profundidad en sus mecánicas. Simplemente abrirlo, echarte tu partida y a otra cosa. Y aunque este análisis es cortito, os comento un poco lo que os vais a encontrar.
3 clases y 3 modos de juego
El título nos presenta un total de 3 formas diferentes de jugar, de manera que, según lo que queramos en ese momento, iremos a una u otra. Así mismo, podemos categorizar estas también algo así como en dificultades.
- Tenemos el modo Roguecraft DX Clásico, en el que contamos con una sola vida y tendremos que superar los 15 niveles que propone el juego. La forma estándar de jugar, digamos.
- La Mazmorra Infinita no es que haya que ser muy listos para saber de qué se trata. Es exactamente igual que el modo clásico, pero con niveles infinitos y cada vez más y más difíciles.
- Chicken Run, un modo solo para los más valientes, en el que en vez de matar o que te mate una gallina (sí, pasa), tú eres la gallina que debe sobrevivir a la mazmorra. Un auténtico desafío, en resumen.

Por otro lado, para los modos clásico e infinito, podemos escoger entre 3 personajes diferentes que cambian la jugabilidad:
- Guerrero: un personaje con buena salud y centrado en el ataque cuerpo a cuerpo.
- Pícaro: un personaje con salud intermedia, pero que tiene la habilidad de teletransportarse.
- Mago: un personaje diría que intermedio también, pero con ataques a distancia. Se desbloquea eliminando al "Bonez Master".
Con solamente esto, si el juego te consigue hacer clic, la verdad es que te da para muchas horas de entretenimiento, así que pasamos a desglosar la jugabilidad.

Por turnos, como la vieja escuela
Si nos vamos a la jugabilidad, Roguecraft DX es un dungeon crawler por turnos, incluso yo le daría más importancia a esto que a ser un roguelike o no. Independientemente del personaje, que cada uno tiene sus pequeños toques en la forma de jugar. El juego nos plantea diferentes niveles con mazmorras distribuidas en salas que, a su vez, están distribuidas en casillas por las que nos moveremos por turnos. Eso sí, siempre y cuando haya enemigos, si no los hay, seremos libres de caminar de una.
Los objetos se recogerán al pasar por encima de ellos, aunque el inventario es limitado, y a los enemigos les atacaremos al chocarnos con ellos. Todo un clásico y sin ningún tipo de misterio realmente. Eso sí, cuidado con pasar por encima de algunas trampas o daños de ambiente como el fuego, porque te van a hacer pupa, aunque a los enemigos también.

Una de las cosas más interesantes, bajo mi punto de vista, es la subida de nivel y los objetos que podemos encontrar por el escenario. Primero explico esa subida de nivel, y es que básicamente al eliminar enemigos podemos ganar más fuerza o más corazones, siendo una cosa bastante importante de cara a aguantar más salas, pero también un riesgo a tener en cuenta.
Por otro lado, los objetos, que vienen siendo las pociones. Una de ellas, la verde, siempre es curación, pero luego hay 3 colores más (rojo, amarillo y azul) que tienen funciones aleatorias en cada partida. De esta forma, además del hecho de que cada partida es diferente en el layout del mapa, también tienes el añadido de descubrir qué hacen las pociones. Esto no es la primera vez que lo veo, y la verdad, es bastante interesante. Y bueno, aclarar que cada nivel tiene su sala secreta y muchos cofres por abrir que, creedme, querréis hacerlo.

Buen arte y música
Para redondear el título, Roguecraft DX se ve acompañado de un apartado artístico bastante bueno en pixel art, y es que hay que reconocer que en Amiga ya no existían tantísimas limitaciones a nivel de sprites o paletas de colores. Daba para crear algo más bonito que lo que había hasta el momento, y el resultado en este caso es bastante decente.
Por otro lado, la música del videojuego, la verdad es que es bastante buena de acompañamiento, y eso que en el fondo no varía demasiado desde que empiezas hasta que mueres realmente, pero no se hace nada pesada. Os hablaría del rendimiento, pero considero que es absurdo, ya que es un título que básicamente va a poder moverse en todas partes.

Conclusiones del análisis de Roguecraft DX
Pues la verdad es que Roguecraft DX me parece un juego bastante interesante dentro de su simplicidad, y es que esto es lo que, en mi caso, hace que sea una experiencia buena. No siempre meter más suma, y el diseño orientado a "partidas cortas" (pueden hacerse largas), la verdad es que me recuerda bastante a los viejos arcades donde te picabas de vuelta para ver si simplemente te superabas. De hecho, tengo pendiente llegar al final (lo reconozco) por falta de tiempo y porque soy bastante malo (también lo reconozco) pero seguiré intentándolo tras este texto.
Si buscas una experiencia más de chill para pasar un rato en las tardes aburridas, y te gustan los diseños de los roguelikes más viejos, creo que Roguecraft DX es posiblemente una buena opción.
*Este análisis ha sido realizado con una copia digital proporcionada por Two Frogs in a Trenchcoat.


