Llevo mucho tiempo siguiendo a Gunmetal Gothic en twitter, y la verdad es que tenía ganas de echarle la mano. Además, en cierto modo me recuerda a Dirge of Cerberus, un juego con el que me lo pasé muy bien. Se trata de un shooter con elementos RPG con aspecto retro en el que tendremos que ir cumpliendo misiones y mejorar a nuestro personaje, a modo de resumen. Por suerte, ya tiene una demo disponible, así que también podéis juzgar vosotros mismos.
Patrullando la ciudad
En Gunmetal Gothic encarnamos el papel de "Anchorite", que vienen siendo algo así como soldados especiales, y que son la única resistencia que le queda a Vestige, la ciudad del juego. Nuestra misión es acabar con una serie de invasores mecánicos que vienen de otra dimensión, y bueno, lo que nos pidan de paso. El juego se estructura en misiones, por lo que al final cada una tendrá su objetivo. En la demo tenemos que ir hasta una posición, eliminar 2 minijefes y la última es llegar hasta un punto para recoger un objeto clave.

El mapeado está separado en diferentes salas relativamente grandes, a veces con varias salidas e incluso interconectadas mediante accesos de diferentes alturas. Lo cual, sinceramente, me agrada bastante. Encuentro explorar estos mapas algo bastante interesante, puesto que además, entre cajas, barriles y cofres, las recompensas siempre están ahí. Y cuando toca reutilizar el mapa, que es lo que hace la demo, añade desvíos como puertas que llevan a otra parte, añade bloqueos y cambia las rutas para que no sea siempre igual.
Lo mejor de todo es que explorar no es algo realmente opcional, ya que entre las recompensas, aparte de salud, puntos de magia y dinero, se encuentran los planos para construir nuevo equipamiento en la "base" entre misiones. Es decir, sin explorar no vas a desbloquear cosas como la escopeta, nuevos hechizos o magias de apoyo.

Derritiendo metal a tiro limpio y magia
En lo jugable, encontramos un juego de disparos en tercera persona, con toques de RPG añadidos mediante las diferentes piezas de equipamiento, de lo que hablaremos después. El bucle de juego es bastante simple: escoges misión, entras a liarte a tiros con todo, cumples el objetivo y vuelves. Si mueres, puedes resucitar pero se pierde tiempo de misión, aunque también te llevan de vuelta a una sala antes de la que te mataron.
Los enemigos van haciendo spawn según te mueves por cada sala, pero una vez eliminados, no vuelven a aparecer. Aunque no lo tengo tan claro, ya que en alguna ocasión ha vuelto a salir algún enemigo, pero rara vez. Al matarlos pueden soltar algo de loot, así que prestad atención. Si hablamos de la variedad, durante la demo hay un total de 4: 3 terrestres y 1 aéreo. Y oye, la verdad es que dan guerra, los enfrentamientos son bastante medidos y te hacen prestar atención a todo y usar el movimiento de esquiva como un loco.

Por la parte del jugador, llevamos equipados un arma de fuego y un hechizo, aunque supongo que en la versión final se podrán llevar 2 armas de fuego y 2 hechizos, puesto que depende del límite de peso y de éter. Sí, también hay límites por aquí... Pero es todo lo que necesitamos para acabar con los seres metálicos. He podido probar un revólver, la escopeta, el hechizo de fuego y el de rayo. También he comprobado que con las armas de fuego se premia apuntar al punto débil y aprender a esquivar, sin duda.
La verdad, el conjunto se siente bastante bien una vez que pillas la fluidez de apuntar, disparar, cambiar a las magias y esquivar. Como pasa en todos los juegos, vamos, que comienzas un poco torpe, pero rápidamente te adaptas. A recalcar, por así decirlo, que es bastante fluido pese a tener esa estética retro.

Recompensas tras cada misión
Una de las buenas cosas que he visto, y que a mí personalmente me agrada, es que puede que estemos ante un juego de farmeo de materiales. Tras cada misión, según lo que hayamos investigado, nos llevamos materiales, dinero y equipamiento, siendo este último, creo, el más difícil de hacer aparecer. Como comentaba también, antes de irnos de misión podemos cambiar nuestro equipamiento, pero también modificarlo y crear.

Lo de los loadouts no tiene mucho misterio, simplemente te equipas lo que mejor te venga o se ajuste a la misión. Lo importante lo veo más por el lado de craftear y de mejorar. Craftear es esencial para tener nuevas armas y hechizos, aunque antes necesitarás tener el plano, algo que también he comentado. Donde se esconde el farmeo es en las mejoras, ya que todo se mejora en base a los materiales extraídos al terminar las misiones. Bueno, excepto los accesorios, que suben de nivel jugando y permiten que se les de un pequeño aumento a una estadística.

Pero la guindita del pastel la pone el modo multijugador, que, aunque solo he jugado una sola partida, es suficiente para hacerme a la idea. Funcionar, funciona de maravilla, y además añade más enemigos a modo de balance, lo cual implica posiblemente más botín al final de la partida. Esto convierte la demo y el juego final en un juego perfecto para echarte unas partidas con amigos.
Píxeles gordos o no
En el apartado gráfico, Gunmetal Gothic nos trae algo retro, pero no te obliga a jugarlo con baja resolución. De hecho, todas las capturas están tomadas con resolución de mi pantalla, 1080P. Desde opciones podemos cambiar dicha resolución interna para que el juego se renderice como un juego retro o algo más moderno. La dirección artística va por buen camino, pero sí que es cierto que me gustaría ver otros lugares que no sean la ciudad...

Sobre la música, la verdad que nada especial, simplemente ambiente; los efectos de sonido, por su parte, al menos si que suenan con ese toque retro ligeramente distorsionado. Y bueno, rendimiento... nada que comentar, malo es que no puedas correr Gunmetal Gothic.
Y hasta aquí este texto sobre Gunmetal Gothic, así que solo recordaros, como de costumbre, que:
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