Sé que igual llego algo tarde a escribir el análisis de Queen's Domain, pero tengo mis motivos: no me atrevía. No quería sacar un análisis basado en las primeras horas de juego, porque quería ver cómo evolucionaba la fórmula, así que ahora aquí estamos después de +30 horas de juego que tendría que haber dedicado al estudio.

Como introducción, y para que queden claras las bases de Queen's Domain, hay que recalcar muchísimo que este juego se construye sobre unas bases muy sólidas en su género, y que, precisamente, es un "género del pasado", por desgracia. Muchos lo llaman un juego kingslike, por aquello de referenciar a la saga King's Field de FromSoftware, pero si eres un jugador más joven y el género te llama, yo te lo voy a comparar siempre con Lunacid, Verho: Curse of Faces o Dread Delusion.

Así que, sin muchos más miramientos, procedemos al análisis, en el cual intentaré ser lo más directo posible y no dejarme llevar por lo absurdamente bueno que es el juego, que ya sabéis de mi problema... y luego se alargan de más las cosas.

Bienvenido a Naesid

La historia de Queen's Domain, en su parte más superficial, es, digamos, bastante simple. Tu padre, el rey, no ha regresado de su última expedición, así que decides ir a buscarlo. En el trayecto, las fuerzas oscuras latentes en la isla te arrastrarán hasta la costa de Naesid, y allí comienza tu aventura. Pero, como digo, la historia inicial es bastante simple; por debajo de este pequeño recurso inicial, hay capas y capas de historia.

Lo que podría comenzar como un simple viaje a una isla que está llena de secretos y monstruos, se va tornando ligeramente en una pequeña pelea de un mortal contra antiguos dioses. Queen's Domain tiene una importante carga de lo que hoy día llamamos lore, expuesto al jugador mediante diferentes NPCs, descripciones de objetos e incluso de forma ambiental. Además, premia muchísimo el prestar atención a los detalles y las descripciones, aunque de esto hablaré después, cuando trate el diseño de nivel, exploración y demás.

Análisis Queen's Domain: un lugar al que siempre regresar

Esta isla es muchísimo más de lo que parece a simple vista, y no lo digo solo por lo que esconde detrás en cuanto a su historia, también por tener una vasta extensión bajo tierra, que no sé cómo demonios encaja geológicamente todo. Bueno, sí, con brujería, que no es poca la que podemos encontrar en este título en todos sus apartados. De hecho, si te gustan los viajes místicos en los que no entiendes nada, pero te gusta buscar las respuestas: bienvenido a Naesid.

Análisis Queen's Domain: un lugar al que siempre regresar

La exploración como base

Este género se caracteriza de una forma casi mágica por siempre recompensar la exploración y ser la parte más necesaria para absolutamente todo: avanzar, encontrar equipo, objetos, resolver puzles, etc. Aquí no iba a ser menos, pero es que de hecho creo que se merece un reconocimiento especial, ya que, como digo, su mundo es enorme, pero es que te incita a explorar cada maldito píxel. Este tipo de juegos está lleno de secretos de manera general, pero lo que les diferencia, muchas veces, es el cómo se exponen dichos secretos o si merece la pena que el jugador haga por encontrarlos.

Análisis Queen's Domain: un lugar al que siempre regresar

Queen's Domain aprovecha muy bien su mecánica de exploración básica, y es que cuando adquirimos la legendaria espada de Endu, podemos hacer impulsos aéreos para llegar a diferentes zonas. Además, la cantidad de impulsos va aumentando según progresamos, por lo que cada vez podremos llegar más lejos. Para terminar de aprovechar esta parte horizontal a la que llegamos con la espada, el diseño de nivel es sumamente vertical.

El título aprovecha muy a su favor los tantísimos desniveles presentes junto a los impulsos (junto al impulso del cestus y otro objeto end-game), para ir escalando, por así decirlo, en vertical. Cuando descubres esto, el juego cambia por completo, y tu mentalidad también. De repente, comienzas a ver cómo llegar a zonas que parecían inaccesibles. Es más, puedes adelantarte a zonas si eres un poco ingenioso, pero a la vez, lo tienen todo pensado. No te creas que lo has hecho "porque eres tope guay", no, es altamente probable que se pensara para poder hacerse.

Análisis Queen's Domain: un lugar al que siempre regresar

Luego, para rematar la exploración, tienes un montón de objetos coleccionables fuera del equipamiento, que puedes encontrar a base de explorar, descubrir paredes secretas (muchas veces señaladas por esqueletos) y, como parte del juego, gracias a la máscara de lentes. Entre estos se encuentran las comidas, necesarias para mejorar el personaje, las calaveras de plata, los huevos o los lagartos de botín, entre algunas cosas más. Para los completistas, tranquilos, en el end-game consigues unos objetos que te ayudan a encontrar lo que te falta.

Análisis Queen's Domain: un lugar al que siempre regresar

Y antes de cerrar sección, decir que este juego es sumamente retorcido con algunas de las cosas que presenta como puzles. En ocasiones, para completarlos, igual tienes que explorar otros 3 biomas por delante porque te hace falta algo de allí, o simplemente es una cosa tan medida a la atención al detalle, que se te pase por alto. Es increíble, pero igual te acaba pidiendo papel y lápiz para ir tomando notas de algunos elementos... A esto, se le suman las misiones secundarias de los NPCs.

Un sistema de combate: sencillo, con profundidad justa y mucha variedad

Va siendo hora de meternos en el combate, porque aunque parece que no lo estoy comentando, es una parte importante. El juego ofrece hasta un total de 4 variantes de combate, bajo mi punto de vista: las armas (a distancia y cuerpo a cuerpo), las armas arrojadizas, el hechizo de la espada Endu y los hechizos que ofrecen algunas armas o ataques secundarios, según lo mires. Además, dentro de estas categorías, las armas tienen tipos de daño como perforante, cortante, impacto e incluso pueden causar estados alterados como debilitación, envenenamiento o quemadura mágica.

Análisis Queen's Domain: un lugar al que siempre regresar

Pegarte contra los enemigos, es en sí bastante sencillo, porque es básicamente una danza constante en la que pegas, te retiras, aprovechas tus armas arrojadizas en lo que regeneras energía para el siguiente golpe mientras esquivas y repites. La mayor parte de la estrategia consiste en saber moverte por el escenario, aprovechar la espada de Endu que no hace falta tener equipada y descubrir la debilidad del enemigo. Usar armas a las que son débiles marca mucho la diferencia, así como los estados alterados.

Algo que se agradece es que hay muchísimas, pero muchísimas armas, y cada una, digamos, con sus cositas. Aunque lo más emocionante, y sin lugar a dudas, es el sistema de evolución de armas, que una vez alcanzado cierto nivel, se transforman en versiones mejoradas, ganando ataque y habilidades. Recomiendo ir probándolas, subiéndolas de nivel, leer sus descripciones... Todo ayuda, y algunas sorprenden, os lo aseguro.

Análisis Queen's Domain: un lugar al que siempre regresar

Tampoco es un juego que me haya parecido difícil, en parte por la experiencia que ya tengo en estos juegos, pero también porque el juego te ofrece bastantes recursos y de una forma progresiva para poder sobrellevar bien cada área. Hay muchos atajos, aunque algunos ocultos, que te permiten regresar de forma segura al punto de guardado, y a menos que te hayas ido a una zona de final de juego, todo tiene cierto equilibrio desde el inicio. Mantengo que, si te tiras por el pozo nada más empezar el juego y llegas al bosque, morirás de una, pero si llegas cuando toca, te defenderás.

Ese maldito ambiente místico que atrapa

Y aun con todo esto, lo que más me gustaría destacar de Queen's Domain es la facilidad con la que puede atraparte. Ahora mismo, como dije al inicio, no debería siquiera haber estado jugando tantísimas horas; aun así, lo hice. Me voy a la cama y sigo dándole vueltas a algún objeto, alguna cosa que he visto, alguna zona extraña... Está siempre ahí, en mi mente. Desde el primer momento en el que comienzas a jugar, es como caer en la trampa. Es un juego que lo hace todo de forma bastante orgánica, y eso hace que te involucres con el juego.

Análisis Queen's Domain: un lugar al que siempre regresar

La atmósfera que tiene, su apartado artístico y la música, yo creo que también ayuda, y es que ese ambiente místico general, en el que cada 5 minutos tienes una sorpresa nueva, ayuda a la inmersión. Quieres seguir jugando cada vez que cierras el juego, quieres avanzar, quieres ver qué viene más adelante, quieres saber cómo se desarrolla una nueva zona, los secretos que hay... todo. Llevaba un largo tiempo que no me enganchaba a algo tan de golpe y querer darle incluso cuando no puedo.

Es difícil expresar la experiencia que esta clase de juegos ofrece, porque cuando te pones con ellos, no controlas a un protagonista; es como si lo fueras tú y quieres seguir viviendo la aventura.

Análisis Queen's Domain: un lugar al que siempre regresar

Conclusiones del análisis de Queen's Domain

Noto que esta review es quizás algo vaga, ya que no menciono algunos elementos como la tienda o el viaje rápido, pero he querido centrarme en lo que hace más especial a Queen's Domain y me resulta difícil explicar las sensaciones jugando. A día de hoy, sigo descubriendo cosas, tanto yo como la comunidad, y eso es asombroso. Para mí, es uno de los mejores juegos del género, y que deja el estándar para los próximos en un lugar muy alto. Todo lo que venga después va a ser comparado.

Pero es que Queen's Domain no hace nada mal; todo lo que se propone lo ejecuta muy bien, y es un título muy redondo. Recalco, de nuevo, que esto ha sido creado por dos personas, pero demuestra que hay muchísimo amor por el medio detrás. Lo cual tiene un mérito incluso mayor, siendo sinceros. Así que no hay mucho más que añadir; comprad el juego, disfrutadlo.

*Este análisis ha sido realizado con una copia digital proporcionada por Future Friends Games.

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